FRANCISCO GUTIÉRREZ. DIARIO SUR. MÁLAGA. 12-1-99

Juan Madrid ha aparcado por un momento el género policíaco para investigar en la historia de Andalucía, en concreto los sucesos de finales del siglo pasado relacionados con la llamada 'Mano negra' Juan Madrid (Málaga, l947) es escritor, historiador, periodista y guionista de televisión y cine. En el Aula de Cultura de SUR hablará sobre la novela policíaca, en una conferencia que tendrá lugar a las 20 horas de hoy martes en el salón de actos de la Caja Rural.

-En su última obra, "La mano negra. Caciques y señoritos contra los anarquistas" abandona la novela policíaca para adentrarse en la divulgación histórica, ¿Le ha costado trabajo este cambio de género?

-No, porque yo fui profesor de Historia y es un asunto que era el tema de mi tesis doctoral. No me ha costado ningún tipo de trabajo fuera del puramente literario.

- ¿Por qué su interés en esta etapa histórica?

-Es un trabajo muy interesante porque por un lado exíge una cierta investigación periodística, porque fue la primera vez donde la prensa española crea un estado de ánimo de terror y especulación sobre 'La mano negra', la prensa se decanta hacía el horror y la exageración. Luego la investigación histórica demostró que 'La mano negra' no existió nunca y si acaso existió, nunca fue en esos años, y tampoco cumplió la amenaza de secuestrar y matar a los burgueses. Todos los crímenes de aquella época eran crímenes comunes, ninguno tenía el componente político que debía tener.

- ¿Por qué entonces ese interés en culpar a los anarquistas de crímenes que no cometían?

-Esa ha sido una constante en la historia de este país y de cualquier país. Eso de que los obreros son vagos o de que todos los que cobran el Per engañan está en esa misma línea y es una constante en la literatura de aquella época. Por ejemplo, Clarín escribió más de 24 artículos sobre Andalucía y lo hace desde el punto de vista de la oligarquía y la pequeña burguesía a la que pertenecía.

-El juicio y condena a anarquistas en 1884, ¿qué repercusión pudo tener en el campo andaluz?

-Una repercusión enorme. Los jornaleros piden salario y no destajo, trabajaban 18 y 20 horas diarias y ganaban apenas para poder subsistir a base de pan, aceite y tomate, trabajando en condiciones absolutamente denigrantes. El movimiento campesino pierde cualquier posibilidad de establecer contactos amigables con los terratenientes, se radicalizan por ambas partes y se declaran enemigos irreconciliables, algo que tendría consecuencias dramáticas años más tarde, ya en la guerra civil.