ANDALUCÍA
Primer productor de aceite de oliva

Las plantaciones de olivo represen tan el 12% de las tierras cultivadas en España y se extienden a lo largo de más de 2 milIones de hectáreas, es decir, el 30% de los olivos del mundo, convirtiendo así a la Península Ibérica en el primer productor mundial de acei te de oliva.

Originario de Asia Menor, el olivo fue introducido por los mercaderes fenicios. Su lantando el cultivo de cereales, se adaptó maravillosamente a las características climáticas y geográficas del centro y sur de España: Andalucía, Extremadura, Castilla y Cataluña, allí donde los inviernos son suaves, los otoños y las primaveras lluviosos y los veranos secos y muy cálidos. Es uno de los raros árboles resistentes a las sequías. Da sus primeros frutos sólo al cabo de cinco años y hay que esperar veinte para que su rendimiento sea óptimo.
El olivo, además de ser la única forma de cultivo posible en ciertas regiones pobres, es de gran utilidad para la conservación del suelo. Sus múltiples y largas raíces no necesitan un terreno muy fértil, ya que buscan en la profundidad de la tierra las reservas de agua, compensando de este modo la carencia de riego. En cambio, necesita una importante mano de obra, fuente de empleos estables en las zonas rurales. Tres millones y medio de familias viven directamente de su explotación, de las cuales 2,5 millones forman parte de la Comunidad Europea -es decir, en total 10 millones de personas. Actualmente, la superficie mundial dedicada al cultivo del olivo es de 8 millones de hectáreas, en donde crecen 800 millones de árboles. Un 95% se encuentra en el perímetro mediterráneo.

La Unión Europea protege el olivo. Este árbol pertenece al patrimonio ecológico de Europa. Para ello, se intenta mantener el equilibrio entre producción, consumo y explotación. La ayuda de la Comunidad Europea se concreta mediante subvenciones a la producción, la exportación y el consumo. Objetivo: reducir su precio y hacerlo competitivo frente a las otras materias grasas, más económicas, como el aceite de girasol, de palma o de soja. Sólo un 5% de la producción de aceite de oliva -1,6 mi llones de toneladas- se comercializa en el exterior de la cuenca mediterránea. Los principales cinco países importadores de aceite español son, por orden de importancia, Italia, Francia, Estados Unidos, Rusia y Austria.

Cultivar de forma biológica

En España se desarrollan algunas "iniciativas verdes" para reducir al máximo el impacto de la producción de aceite de oliva en el medio ambiente. Desde 1989, en la provincia de Jaén, en Andalucía, se cultivan 300 hectáreas de olivos biológicos. Este cultivo ecológico se enmarca en un proyecto de la CE:denominado "Relámpago 209", er el que participan Italia y Grecia. Colaboran en él la Secretaría de Agricultura de Jaén, el Consejo Denominación de Origen de Sierra Segura y la Universidad de Cádiz.

La tierra se prepara según el méto dotradicional de cultivo y se man tiene añadiendo turba, una especie de humus obtenido en laboratorio a partir de la fermentación bacteria na de residuos vegetales. Para combatir los parásitos se utiliza el Bacillus turigiensi. Sin embargo, lejos de reducir el coste de la producción, estos tratamientos ecológicos lo aumentan en un 30%. Pese a todo, desde hace tres años, la demanda supera a la producción -100.000 kg de aceitunas recogidas anualmente.

Pero la explotación del olivo origi na la aparición de otros enemigos del ecosistema: el líquido residual del prensado de aceitunas (alpechín) y el orujo. El alpechín es un líquido muy contaminante, maloliente y no biodegradable. En los años setenta, las autoridades detectaron graves índices de contaminación, debidos al alpechín, en las aguas continentales de Andalucía. Desde entonces, la administración ha tomado serias medidas de control sobre el vertido de alpechin en los ríos y ha desarrollado una política de subvenciones. La solución utilizada más frecuentemente es la de la evaporación de esta sustancia en una balsa artificial. Sin embargo, el desbordamiento de estas charcas provoca nuevas contaminaciones.

La compañía española Fuentes Cardona y la sociedad alemana Westphalia Separator han puesto a punto un nuevo sistema de elaboración de aceite de oliva, con el que se evita la producción de alpechín. Este nuevo método ha recibi do el premio "Medio Ambiente" de la Junta de Andalucía.

En cuanto al orujo, residuo sólido de la producción de aceite, sirve de combustible para los molinos de aceite (almazara) y para los bogares, generalmente alimentados con carbón. También puede utilizarse para fertilizar las tierras y como alimento para animales (cerdos, aves, etc.).

Fuente: Historia de los bosques en Europa. Publicación de la C.Europea

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