EL ORIGEN DE LA GRANADA EN ANDALUCIA

De todos es conocidos que los árabes introdujeron en la Península Ibérica, y especialmente en Andalucía, numerosos árboles frutales y plantas desconocidas en Europa como el arroz, la caña de azúcar y la refrescante y medicinal Granada, fruta del árbol Granado, y símbolo del reino de Granada, he aquí la narración de cómo aclimataron las plantas exóticas, y especialmente el origen de la Granada, los primeros musulmanes en Andalucía según el cronista Ibn Said, en su obra "Mugrib".

"De entre los parques de Al-Andalus mencionaremos en primer lugar el que perteneció a los califas omeyas, a saber, el del alcázar de la Ruzafa. Refirió mi padre: entre las construcciones que llevó a cabo Abd al-Rahman (I) ibn Muawiya a principios de su reinado, para hacer de ella lugar de esparcimiento y habitar allí buena parte de su tiempo, se encuentra la almunia de la Ruzafa, situada al noroeste de Córdoba. Allí tuvo un hermoso palacio y situó amplios jardines a los que hizo traer plantas exóticas y magníficos árboles procedentes de las regiones más diversas. En ellos plantó los huesos de frutas seleccionadas y las semillas extrañas que le habían traido Yazid y Safr, sus embajadores en Siria, hasta que crecieron, en un breve espacio de tiempo, gracias a los series esfuerzos y cuidados adecuados, árboles tocados con el turbante en sus hojas, que dieron curiosos frutos y diseminaron, en breve, por toda la tierra de al-Andalus. El monarca reconoció que estos frutos eran los mejores de su especie. Su abuelo Hisham fue quien acuñó el término de Ruzafa, aplicándolo a una zona de Siria que era su favorita. Abd al-Rahmán I la imitó al elegir el asentamiento de esta Ruzafa suya: se prendió de ella, la visitó con frecuencia y residió allí la mayor parte del tiempo. (...)

Tropas árabes según un grabado antiguo

La granada safarí que se difundió por todos los confines de al-Andalus, de tal modo que los habitantes de este país la preferían a todas las variedades restantes, tenía su origen en esta Ruzafa. Ibn Hayyán, expone cuanto a ella se refiere: esta variedad se distingue por su calidad, siendo la mejor de todas las especies de granada por su sabor dulce, su tacto suave, su carácter especialmente jugoso y la belleza de su forma. La trajo a al-Andalus el embajador enviado a Siria (por Abd al-Rahmán I) con el encargo de entrar en contacto con su hermana, el cual había traído los mejores ejemplares de granadas de la Ruzafa (siria, cuya fundación) se atribuye a su abuelo el califa Hisham. Abd al-Rahmán la mostró, entonces, a los hombres de su privanza, poniendo de relieve su belleza. Entre los presentes se encontraba Safr bin Ubayd al-Kilai (...). El monarca le entregó una parte de estas granadas y él quedó maravillado ante su hermosura y quiso hacer una experiencia con ellas. Las llevó, entonces, a una alquería situada en la cora de Rayya (Málaga). Allí manipuló sus semillas y se las arregló para plantarlas, alimentarlas y transplantarlas hasta que surgió un árbol que dio fruto y éste, a su vez, maduró. Safr, entonces, arrancó los frutos de cuajo, quedando asombrado ante su belleza y se dirigió con ellos inmediatamente a presencia de Abd al-Rahmán, quien pudo comprobar que eran semejantes, en todo, a los de la Ruzafa (siria). El emir le preguntó cómo lo había conseguido y Safr le informó del procedimiento que había utilizado para obtenerlas. El monarca, entoces, admiró su descubrimiento, apreció sus esfuerzos, le dio las gracias por la tarea que había llevado a cabo y recompensó generosamente su regalo. Acto seguido se plantó aquella granada en la almunia de la Ruzafa y en otros jardines de su propiedad. Aquella especie de granada se difundió, el puelbo dijundió las plantaciones de esta índole y atribuyó su origen a Safr ya que, desde entonces y hasta ahora, es conocida como granada safarí.


Alquería: Del árabe al-qaría. Casa de campo destinada a la labranza. También se da este nombre a un conjunto de estas casas. En Marruecos aldea donde reside el jefe de la fracción de la tribu o cábila.

Almunia: Del árabe al-munia. Huerto, granja.


BIBLIOGRAFIA:
IBN SAID, Mugrib. Texto recogido por Julio Samsó, Catedrático de Estudios Arabes e Islámicos de la Univ. de Barcelona en:
Cuadernos Historia 16. nº 144. Ed. Infomaciones y Revistas, S.A. Madrid 1985.